Soy bastante pesado con los dichosos anuncios, pero me he dado cuenta que una de las cosas que más me gustan de la tele son los anuncios. Los buenos anuncios. Los divertidos. Esos que te dejan una sonrisa.
Todos los años, en el festival de cine de Cannes, se entregan de forma conjunta los premios a los mejores anuncios del año. Evidentemente, de esto no se entera ni Rita. La primera vez que oí acerca de esto fue leyendo un libro de Frederic Beigbeder que se llama 13′99. Trata sobre la vida de un creativo de una agencia de publicidad, que está forrado de pasta, y que cuenta con mucho desparpajo como es y como se vive en el mundo de la publicidad. Pues dicho esto, os dejo con los finalistas de este año. Siempre hay alguno que es un poco ñoño y que gana por una buena causa, pero aún así sorprenden.
Este último hay que explicarlo, que está en inglés, y no es lo mismo. Que una mujer se pone de parto en el cine está claro, y que su marido llama a una ambulancia por el móvil también. Mientras tanto, en el cine siguen proyectando los anuncios, y un par de minutos después de que haya salido la pareja, en la pantalla sale un anuncio de una agencia de noticias Alemana, dando la noticia de que dos gemelos han nacido en un cine de Hamburgo. Como discurre el personal…